Es la amiga incondicional de Simón, su hermana. Juntos vivieron un montón de cosas y por eso, cada vez que Juana lo recuerda (algo que le pasa a cada rato), se le hace un huequito ahí, en el lugar de extrañar y de querer para siempre. El pilar de Juana es la familia: ella necesita ver como todos regresan cada día a casa, sanos y salvos. Y cuando eso por fin sucede, sus ojos tiernos brillan más que nunca junto al agradecimiento cotidiano. Infinito